A una edad de entre 8 y 10 años se puede proceder al cierre del hueco restante en el paladar y de la fisura maxilar en una única operación. El hueco del paladar se ha reducido a menudo por sí solo. Se realiza un implante óseo en la fisura maxilar a partir de virutas de hueso extraídas del exterior del cráneo a la altura del cuero cabelludo.
El cierre de la fisura maxilar es importante porque permite al ortodoncista colocar el incisivo lateral en su posición correcta. Sin embargo, ocurre con cierta frecuencia que es mejor extraer el incisivo lateral debido a que presenta malformaciones y/o daños. A la edad de 17 - 18 años, una vez que el paciente ha finalizado el crecimiento, se realiza un implante de raíz dental. A veces es preciso obtener más virutas óseas para rellenar la pared maxilar cuando ésta resulta insuficiente. Este proceso puede realizarse de forma combinada con una posible rinoplastia correctora y/o corrección labial secundaria. Hasta entonces, el paciente puede llevar un puente adhesivo en lugar del incisivo lateral. Tras cerrar la fisura maxilar se puede comenzar con la ortodoncia.