El lifting facial y cervical, la liposucción submental, la rinoplastia y la otoplastia contribuyen a proporcionar un aspecto facial más femenino.
Rinoplastia reductora
La nariz de un hombre normalmente es mayor que la del a mujer. El ángulo entre el hueso frontal y la nariz es muy justo y el ángulo entre la nariz y el labio es también menor. El ángulo de la punta de la nariz es mas ajustado en la mujer y los orificios nasales son más pequeños.
En una rinoplastia de reducción, la mayor parte del dorso y la punta nasal se reducen de tamaño. Si la piel es muy gruesa el contorno puede ser reducido pero se limitarán las posibilidades de reducir el tamaño nasal.
Corrección del lóbulo de la oreja
En lóbulos de las orejas demasiado grandes estos se remodelaran mediante la excisión del tejido sobrante.
Lifting facial, lifting cervical y liposucción submental
El lifting facial y/o cervical está recomendado para pacientes mayores de 40 años. Tras un remodelado mandibular y una mentoplastia es fácil que se acumule piel en exceso que tenga que ser eliminada. En estos casos, realizamos el lifting facial y/o cervical solamente con el exceso de piel exacto y con la capa de tejido muscular asociada (SMAS) para reducir los costes y minimizar la posible lesión de ramas del nervio facial.
Los depósitos grasos submentales se succionan fácilmente tras inyectar una solución que ayuda en la eliminación de las células grasas.
Feminización dental
En un paciente con una dentadura sana puede suponer tratamiento ortodóntico, prótesis estéticas y puede que una cirugía ortognática. Para la mayoría de los pacientes supone un tratamiento demasiado largo para los efectos feminizadores relativamente pequeños que pueden reportar.
En pacientes con dentición que presente fuertes carencias o con dentaduras artificiales, un efecto de feminización puede conseguirse fácilmente con implantología en puentes fijos o nuevas piezas dentales.