Las complicaciones con implantes dentales son raras. Una vez que los implantes se han fijado apropiadamente, nuestra experiencia nos demuestra que nunca se salen.
La investigación ha mostrado que la periimplantitis (inflamación alrededor del implante con pérdida resultante de hueso y al final también del implante) no es un riesgo grave con los implantes que utilizamos, y no debería ocurrir nunca. Uno o más implantes pueden perderse durante la fase de crecimiento. Afortunadamente, esto es raro (el10% de implantes en la mandíbula superior, y cerca del 5% en la mandíbula inferior).
Muchos implantes son colocados para hacer posible un puente (sobre 6 implantes en la mandíbula superior y 6 implantes en la inferior), si uno o dos implantes no crecen apropiadamente generalmente no es un problema. Si eso ocurre, siempre se pueden colocar nuevos implantes, si es necesario después de un trasplante de hueso. Si el paciente no abandona, siempre conseguimos crear un nuevo puente.
Fumar es un factor grave de riesgo. Fumar disminuye el riego sanguíneo en la zona de la herida, creando problemas de curación. Después de los trasplantes de hueso y la colocación del implante, esto puede significar la pérdida tanto del hueso como de los implantes. Por esto, nosotros desaconsejamos totalmente a los pacientes que fumen en las tres semanas anteriores y posteriores a la operación, ya que nosotros no podemos hacernos responsables de las consecuencias. No una complicación, pero si un efecto secundario de los implantes es que los pacientes tienen problemas para juzgar, con que fuerza muerden. Esto puede llevar a que la resina sintética de los dientes comience a soltarse. Estos pueden ser fijados en su lugar otra vez, pero algunos pacientes hacen tal fuerza que puede ser necesario cambiar a un puente cerámico. Esto tiene autenticas consecuencias económicas; los puentes cerámicos son caros.
Durante la implantación en la mandíbula inferior, existe un riesgo de daño sensibilizando el nervio del labio inferior y el mentón. Esto ocurre muy raramente. Los pacientes se acostumbran generalmente a la falta de sensibilidad en un plazo corto o medio (1-2 años), y ni advierten la falta de sensibilidad en la mitad inferior del labio y mentón. Los pacientes mayores, sin embargo, tienen más oportunidades de que esta pérdida de sensibilidad seguirá siendo experimentada como desagradable.
Los trasplantes del hueso no son siempre completamente exitosos. Puede perderse mucho hueso, especialmente si el paciente fuma. El resultado de esto es que tenemos que arreglarnos con menos implantes. A veces la cantidad de hueso después del trasplante es suficiente, pero la calidad no. Vemos esto de vez en cuando en pacientes con poca masa ósea (osteoporosis). La colocación rápida no es posible en estos casos. Los implantes necesitarán primero crecer en su lugar durante 3-4 meses.
También son posibles las infecciones en las heridas. Una zona de insensibilidad en la mejilla es normal. Algunos pacientes sufren un dolor importante después de los trasplantes de hueso, pero generalmente este dolor es sorprendentemente pequeño. Especialmente después del trasplante de hueso, pero también después de la implantación a menor escala, la cara del paciente puede hincharse significativamente. La mayoría de los pacientes querrán evitar la vida social normal durante las dos semanas siguientes a la operación. Después de los trasplantes de hueso, la razón de que se hinche y de las molestias generales, es porque el paciente a veces no tiene dientes.
Otras complicaciones, como la perdida de sensibilidad en otra parte de la cara o la boca y los problemas de curación, son transitorios. Por último, hay (muy raro) complicaciones asociadas con algunos procesos quirúrgicos realizados bajo anestesia general.